domingo 4 de marzo de 2012

Canciones chorras #91

Ayer estuve con don Santiago Bullard... ¿pueden creerlo? Aparte de emborracharnos y hablar de política aplicada me di cuenta de lo mucho que le gusta el arte taurino y lo poco que sé yo de eso. Para resarcirlo en la medida de lo posible, aquí dejo un clásico imperecedero de nuestra música patria. En aquellos tiempos, España estaba plagada de cabinas telefónicas (es un chiste privado entre Bullard y yo)...

sábado 3 de marzo de 2012

Discos redondos: Lucio Dalla "Dallamericaruso" 1986



Se ha muerto Lucio Dalla, posiblemente el músico con más talento puro de ese país tan impredecible en estas cosas que es Italia. Un tipo peculiar, insobornable e inasible, de difícil encasillamiento, y que no fue más (fuera, porque en Italia era un dios) porque, en realidad, Dalla era bajito, calvo, feúcho tirando a desagradable de ver, no sabía bailar (algunas coreografías suyas son para mondarse) y su voz dejaba bastante que desear, lo que ha hecho que algunas de sus mejores composiciones sean más conocidas en la voz de otros artistas. Y sin embargo, Dalla era un escritor de canciones excepcional, con una sensibilidad muy especial y un gusto por el lado romántico de la vida que lo alejaba del patrón del latin lover mediterráneo más trillado. Canciones tiene muchas, y discos; hay actuaciones suyas memorables, y no creo que haya un solo artista italiano que no se refiera a él como simplemente "un maestro", pero hay un disco y una canción que yo debo poner aquí, primero porque marcó la etapa menos lúdica de Dalla y porque este disco contenía un tema ante el que resulta difícil no emocionarse. Concebido como un sentido homenaje a Enrico Caruso, Dalla describe las sensaciones que le produjo el hospedarse en la habitación donde el tenor napolitano pasó sus últimos meses de vida, en Sorrento; una canción que respira nostalgia y belleza, como un improbable fado balcánico, un cruce de emociones con una letra tremenda, y cuya mejor versión la cantaba un tal Luciano Pavarotti, que ahí es nada. Sin embargo, les dejo con la voz del propio Lucio Dalla, un tipo al que desgraciadamente se empezará a descubrir a partir de ahora...


Qui dove il mare luccica
e tira forte il vento
su una vecchia terrazza
davanti al golfo di Surriento
un uomo abbraccia una ragazza
dopo che aveva pianto
poi si schiarisce la voce
e ricomincia il canto.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormai
che scioglie il sangue dint'e vene sai³.

Vide le luci in mezzo al mare
pensò alle notti là in America
ma erano solo le lampare*
e la bianca scia di un' elica.
Sentì il dolore nella musica,
si alzò dal pianoforte
ma quando vide la luna uscire da una nuvola
gli sembrò dolce anche la morte.
Guardò negli occhi la ragazza,
quegli occhi verdi come il mare,
poi all'improvviso uscì una lacrima
e lui credette di affogare.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormai
che scioglie il sangue dint'e vene sai.

Potenza della lirica
dove ogni dramma è un falso
che con un po' di trucco e con la mimica
puoi diventare un altro.
Ma due occhi che ti guardano
così vicini e veri
ti fan scordare le parole,
confondono i pensieri.
Così diventa tutto piccolo,
anche le notti là in America,
ti volti e vedi la tua vita
come la scia di un'elica.
Ma sì, è la vita che finisce,
ma lui non ci pensò poi tanto
anzi si sentiva già felice
e ricominciò il suo canto.

Te voglio bene assaie
ma tanto tanto bene sai
è una catena ormai
che scioglie il sangue dint'e vene sai



viernes 2 de marzo de 2012

Sonidos indéfilos #120

LA SOLEDAD o "otro cine español sigue siendo posible". Más información un poco más abajo...















jueves 1 de marzo de 2012

Atados en corto: "Absurda" David Lynch (2007)

Y como lo prometido es deuda aunque tarde más de lo debido, aquí está el buscadísimo corto que David Lynch no pudo incluir a tiempo para el film colectivo CHACUN SON CINEMA, por lo que fue rescatado para la edición que se ha preparado este mismo año junto al de los hermanos Coen. No me atrevería yo a decir que es el mejor de los 35, primero porque no lo creo, pero de seguro que se trata del más extraño y el más arriesgado, y el hecho de que Lynch, al contrario de la mayoría de directores que aceptó esta estimulante propuesta del festival de Cannes, se lo tomase tan en serio, es ya de por sí motivo más que suficiente para ver este surrealista ensayo sobre qué debe cortarse y qué dejarse en una obra audiovisual. Que ustedes lo disfruten...




Absurda - David Lynch (2007) por MrMovie

miércoles 29 de febrero de 2012

Poemas habitantes: Mía Gallegos

El ojo de la aguja

VII
Al amor llegué con un grito de seda
y puse las dos mejillas,
el cuerpo y la conciencia.

Nada quedó de mí,

ni siquiera una carta,
ni siquiera un espejo en donde reconocerme.
Mas aprendí a pasar
por el ojo de la aguja,
es decir a perdonar sinceramente.
A dejar la piel en el alambre,
a dolerme desde los pies
a la cabeza.

Lo perdí todo.

Y cuando entendí que no sabía defenderme de la gente,
respondí con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que sólo los dulces heredarán la tierra.

martes 28 de febrero de 2012

¿Qué fue de... Jesús Quintero?

Vaya por delante que nunca he tenido nada en contra de Quintero, no tiene por qué; nada. Ni bueno ni malo; ni genio ni terrorista, no me produce mayor escalofrío que un timbrazo a las cuatro y veinte de la tarde, ni sus supuestos "golpes" me parecen tales, sino pausas para tomar aliento en el fragor de eso tan difícil que es improvisar en la era de la planificación obsesiva. No sé por dónde andará porque no veo televisión, pero el otro día lo vi cuando paseaba con mi pareja y mi hija por la Alameda de Hércules; hacía un Domingo de espectáculo, con un sol más de Mayo que de Febrero, las terrazas llenas, las fuentes azules y la gente olvidando la crisis, las crisis, las personales y las globales. Quintero es alto, y fornido, una figura difícil de pasar desapercibida; vestía un tres cuartos como el de Michael Biehn en Terminator, zapatillas Nike de las que usaba Jordan y unas Ray-Ban "aviator", pero de las antiguas, las de la cejilla superior. Fue un segundo apenas, porque no me ha motivado nunca el baboseo con los famosos, el pararles por la calle ni pedirles autógrafos y demás idioteces, pero pude ver, oír, extrañarme. Quintero hizo algo a lo que no estamos acostumbrados hoy día: flirtear con dos jovenzuelas que pasaban por allí. Las paró, les sonrió cortesmente y les dijo algo que no alcancé a oír. Curiosamente, unos cinco minutos después, el improbable trío seguía allí plantado mientras yo juraba en arameo por la dejadez de los camareros de la zona, que aparecen y desaparecen con fantasmal habilidad. Y aquel instante me demostró un par de cosas casi sin pretenderlo: que los momentos pasan ante nosotros con rapidez y para no volver nunca; aunque también me quedé pensando en sonrisas de cocodrilo, probabilidades de cálculo y un poema de Beckett que ahora mismo no recuerdo pero tenía la textura de un chicle estirado bajo un sol de justicia. Salir un Domingo trae estas cosas, y yo siempre he sido más de Sábados...

domingo 26 de febrero de 2012

Canciones chorras #90

Hoy es un día de niebla. Las damiselas pasean bajo sus sombrillas con natural discreción y los caballeros rozan el ala de sus sombreros mientras humea el café frente a ellos. Es un precioso día... vamos a ponerle melodía...

sábado 25 de febrero de 2012

Discos redondos: Radio Futura "La canción de Juan Perro" 1987



Se cumplen veinticinco años de una obra de esas que se llaman fundamentales, o fundacionales, o qué sé yo; en este caso lo es, no hay duda. El otro día murió Enrique Sierra, gran artífice de este maravilloso disco junto a los hermanos Auserón ¿Acaso me quedaba otra opción que hablar un poco de La canción de Juan Perro? Se han dicho muchas cosas ya de este disco único, irrepetible, que ha ido cobrando majestuosidad y enjundia con los años, pero lo más importante creo que sigue siendo su extrañísima conjunción de lo lúdico y lo trascendente. Aquí hay "ritmos latinos", sea eso lo que sea, pero Radio Futura siempre han sonado a lo que ellos han querido, y aquí primero hay riqueza de matices sin necesidad de echar mano de ampulosos arreglos, que los había, pero tan bien imbricados que nunca chirrían. La música es colorista, vivaz, con nervio, pero no es menos importante el memorable despliegue de talento en unas letras a las que yo no dudaría en incluir entre lo mejor que se ha escrito en este país durante mucho tiempo. Hay quien prefiere sus primeros trabajos, más ingenuos e instantáneos, pero yo, que nunca he sido un gran fan de este grupo, veo un extraño brillo de genialidad en este disco atemporal y dislocado, de belleza imperfecta y una seguridad en sus propios resortes que hoy día, 25 años después, nos sigue emocionando como el primer día. Yo tenía 13 años cuando escuché esto por primera vez, luego me aprendí la letra... y todavía no se me ha olvidado...

viernes 24 de febrero de 2012

Sonidos indéfilos #119

Esto es una cumbre, no hay más. Probablemente el pasaje musical más famoso y mítico de la historia del cine, y, sin duda, una de las cosas por las que encerrarse en una sala oscura para ver fantasmas a veces se llama "séptimo arte". Curiosamente, CASABLANCA ganó tres oscars muy importantes, pero no el de mejor canción... ¿saben por qué? Efectivamente, porque ni siquiera estaba nominada... Cosas de Hollywood. En fin, el momento traspasa las fronteras de lo sublime y nos transporta a coloquios que pertenecen a lo mitológico; y si no me creen, díganme si no se embelesan por enésima vez viendo (y escuchando) esto...








jueves 23 de febrero de 2012

Atados en corto: "Miente" Isabel de Ocampo 2008

MIENTE fue el cortometraje ganador de los Goya de hace unos tres años, y puede que uno de los mejores de los que se han visto en dicho certamen últimamente. Una historia sobre la inmigración ilegal, las mafias, la prostitución y la miseria derivada de esa amalgama de agujeros negros en nuestra aseada y resplandeciente Europa primermundista (cada vez menos, pero esa es otra historia). Disfruten, aunque ya les aviso que no será fácil...













miércoles 22 de febrero de 2012

Poemas habitantes: Carlos Sahagún

Un manifiesto: febrero 1848

Fue en la calle de Liverpool, en Londres,
en las prensas de un tal Burghard. Aquel día
la tinta estaba aún fresca, recién creado
el libro, el arma.
Cómo llamarle, cómo referirse
a tanta sangre pobre en junto, qué decir del olor
a herramienta humillada y campo entre sus páginas.
La vida trae a veces brisa ligera, palabras
que sólo son palabras, íntimos coloquios
de enamorados bajo los olivos.
Pero aquel documento decía palabras de más peso, traía vientos
mundiales, solidarios.
Como un doble latir ante la historia,
dos hombres lo escribieron, pusieron su pecho
frente al invierno de aquel año.
Y desde entonces,
no como flor, sino como exigencia
de mano de obra,
generaciones de violenta espuma
de idioma a idioma traducían
el mismo impulso, iguales certidumbres.
Porque una cosa es cierta: era la luz, la letra impresa clareando
caminos que antes fueron noche injusta, tiempo
de esclavitud.

domingo 19 de febrero de 2012

Canciones chorras #89

Una de las pruebas más fiables para saber qué es una basura irredenta, sin temor alguno a la equivocación, es que algo supuestamente triste y trágico haga exactamente el efecto contrario. Las sevillanas me parecen de por sí bastante insoportables, pero creo que estos señores se llevan la palma; observen y, sobre todo, escuchen...

sábado 18 de febrero de 2012

Discos redondos: Porcupine Tree "Stupid dream" 1999



Steven Wilson nació como una década después de la que debería haber nacido; es algo que se ha dicho ya tantas veces que cansa un poco. Pero más cansaban, a principios de los noventa, las enésimas reuniones de viejos dinosaurios del Rock Progresivo; Wilson, con todo el bagaje acumulado de fan rendido y una idea fija en mente, se puso manos a la obra. El camino no fue nada fácil, porque presentarse con una propuesta que mezclaba a partes iguales a Pink Floyd, Yes, ELP, Kraftwerk, Supertramp o Metallica sólo podía haberle llevado a un sitio: al fracaso y el ostracismo más absoluto. Pero Wilson perseveró, daba numerosos conciertos en tétricas salas de toda Inglaterra, la mayoría de las veces él solo; poco a poco fue reclutando músicos que se unieron a su utópica causa, refinó su sonido, buscó su propia afinación... Hoy día, prácticamente 25 años después de esta extraña génesis, Porcupine Tree es uno de los grupos más importantes del panorama musical, el más importante de lo que podemos denominar "música avanzada". Es sólo una breve semblanza de lo que significa esta formación hoy día, tenía ya muchas ganas de hincarles el diente y dejar constancia de lo mucho que los aprecio por lo mucho que me han enseñado en todos estos años. Porcupine Tree tiene muchos discos y muy diversos, los tiene más reposados y más fieros, los tiene más ambientales y más rockeros, pero, después de haberlos escuchado todos, sigo sin tener dudas. Porque Stupid dream es el disco con el que yo les descubrí hace 13 años (dios, cómo pasa el tiempo), un disco, por encima de otros calificativos, realmente emocionante, bellísimo e hipnótico; tan virtuoso en las formas como honesto en el fondo, un fondo que nos advertía de la idiotez del star system y sus ignotos entresijos. A Wilson, gran músico, ecléctico músico, nunca le han interesado los focos, la fama (moderada, se entiende; aquí estamos entre amigos) le ha ido llegando en un paciente goteo, mucho más agradable y asimilable, lo que le ha ido dejando espacio para ir modificando la banda convenientemente y variar la fórmula hasta conformar el apabullante supergrupo que conocemos hoy día. No podría desechar ningún tema de esta obra maestra, una de las últimas del Siglo XX, y me gustaría ponerlos todos, porque cada uno es una pieza única e irrepetible, pero me quedo con uno que me sigue poniendo el corazón en un puño cada vez que lo escucho, una de esas historias desgarradoras de soledad y desafecto que, de vez en cuando, nos ayudan a ser un poco mejores... sólo un poco... Aquí les dejo esto...

He hecho todo lo que un escritor no debe hacer en su vida para ser escritor... excepto escribir.