sábado 14 de enero de 2012

Discos redondos: Kraftwerk "Radio-Activity" 1975



En plena cima creativo-conceptual, el cuarteto formado por Hütter, Bartos, Schneider y Flühr explosionó todas las previsiones en materia de música electrónica y avanzó, sin que nadie se lo pidiera, la base/piedra angular sobre la que se asentaría gran parte (por no decir toda) de la música de baile, con preponderancia en lo que a partir de entonces se conocería como Rap o Hip Hop. Quién iba a imaginarse que cuatro alemanes con aspecto más de científicos que de estrellas del rock iban a encontrar, accionados por multitud de instrumentos electrónicos, algunos incluso de fabricación propia, una correspondencia tan ecléctica a ambos lados del Atlántico. Embargados por una especie de mística industrial, y con una iconografía visual realmente potente, Kraftwerk concentró en la década de los setenta lo mejor y más perdurable de su envidiable e imparable trayectoria. En Radio-Activity (y podría elegir cualquier otro, pero ha sonado este pasado verano incesantemente en mi coche), imaginaron un mundo devastado por la energía nuclear donde el hálito humano siempre encuentra una razón para la supervivencia; una sinfonía apocalíptica que puede sonar tan amenazante como esperanzadora. Hay algo en Kraftwerk, incluso detrás de su fría apariencia, que les hace cercanos y hasta más humanos que la mayoría de estrellas del rock; hoy son un objeto de culto al que se reverencia casi sin discusión, entonces encontraron los resquicios del stablishment para detonar su particular bomba de sonido. Y esto sonaba así...


He hecho todo lo que un escritor no debe hacer en su vida para ser escritor... excepto escribir.